jun 16, 2011

Publicado por en Series

Paso, que viene la enfermera

Todos tenemos nuestras series de televisión preferidas. Las mías, por ejemplo, son actualmente de las que sigo: How I met your mother, Gossip Girl, Los Soprano, House MD, The Big Bang Theory, Los Tudor, Nurse Jackie…
No sé si os pasa, pero cuando una serie te engancha mucho, uno de los episodios que más recuerdas es el primero. Luego, están los demás episodios memorables: el episodio musical de How I met your mother; el episodio en que Chuck Bass le dice a Blair Waldorf que la ama; la primera carcajada (o algo parecido) de Sheldon Cooper; el capítulo en el que decapitan a Tomás Moro; el episodio en el que House es ingresado en un sanatorio… Pero, por encima de todo, siempre está el primer capítulo de la serie.

Y eso me pasó con Nurse Jackie, protagonizada por Edie Falco. La serie narra el día a día de Jackie Peyton, enfermera de urgencias en un hospital religioso de Nueva York. El primer capítulo ya te sorprende. Las historias, los personajes… Yo, que llevo ya unos cuantos episodios vistos, no sé si clasificar a Jackie como heroína o como anti-heroína. Tiene un alto sentido de la moral y del deber, pero en según qué ocasiones no duda en saltarse el código ético de la misma manera que lo haría su colega de Nueva Jersey el doctor Gregory House. Partidaria de la bigamia, pues mantiene una relación seria con el farmacéutico del hospital y luego, fuera del trabajo, con su marido de toda la vida, Jackie tiene que hacer, cada día, malabares con los pacientes, los doctores y las demás enfermeras. Y el elenco de personajes es, como mínimo, seductor. Primero encontramos a la bella y sexy Dra. Eleanor O’Hara, la mejor amiga de Jackie y la única que conoce sus dos noviazgos, una doctora eficiente pero más preocupada por el pintalabios que por las dolencias del paciente. Luego está Momo, gran amigo de Jackie, enfermero, musulmán y homosexual, siendo uno de los personajes con más bondad en la historia de la televisión. El Dr. Cooper es el típico doctor listillo que, debido a su prepotencia y narcisismo, no ha tenido pocas ocasiones para acabar con un paciente muerto, consiguiéndolo algunas pocas; como apunte curioso, dice tener un síndrome de la Tourette que le hace coger los senos de una mujer cuando se pone nervioso o en tensión. Luego está la boba, joven y angelical Zoey, la ayudante de Jackie, que supone un claro contraste con la tenacidad, la sangre fría y los nervios de acero de la propia Jackie. Y luego encontramos a los cornudos, el marido de Jackie y el farmacéutico del hospital, incapaces de imaginarse la doble de vida de Jackie y lo mal que lo tienen ambos para pasar por las puertas.

Aparte de ser una serie que apuesta por un nuevo tipo de personaje (las series de hospitales han tenido desde siempre a la enfermera en un papel secundario) la serie ha indignado a la Asociación en Enfermeras de Nueva York. Alega dicha asociación que la serie da una mala imagen de las enfermeras, pues Jackie, para soportar las largas guardias y el tedio de cada día, abusa de drogas como el Vicodin y el Adderall, además de, como hemos dicho, su puntual falta de ética en según qué momentos; por ejemplo, en el primer episodio falsifica un carnet de donante para que un chaval joven pase por donante de órganos, alegando frente al cadáver del muchacho “Tranquilo, cariño, no habrás muerto en vano.”

Por esos motivos, por ser una serie de buen humor negro, os recomiendo echar un vistazo al primer episodio de Nurse Jackie y me decís si, en según qué situaciones, no haríais lo que hace ella.

VN:F [1.9.7_1111]
Puntuacion: 0.0/10 (0 votos)
VN:F [1.9.7_1111]
Rating: 0 (from 0 votos)
Comparte:
  • Print
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Meneame
  • Tumblr
  • Twitter
  • email
  • FriendFeed
  • Bitacoras.com

Artículos Relacionados:

Responder